Coloca los 350 gramos de avellanas sin sal y sin tostar en una bandeja para hornear, distribuyéndolas de manera uniforme sin apilarlas para que se tuesten parejo. Precalienta el horno a 180 grados Celsius (350 Fahrenheit) y hornea las avellanas durante 20 minutos, esto resalta su sabor y ayuda a que liberen sus aceites naturales.
Mientras tanto, derrite los 350 gramos de chocolate negro (más del 50% de cacao, sin azúcar) en baño maría o en el microondas en intervalos de un minuto para evitar quemarlo, sin agregar crema, aceites ni nada más.
Una vez tostadas, transfiere las avellanas al procesador de alimentos y muele hasta que formen una crema suave, similar a la mantequilla, continuando hasta que suelten su aceite natural.
Agrega al procesador el chocolate derretido, la cucharada y media de endulzante, las 2 cucharadas de cacao en polvo, la pizca de sal y la vainilla al gusto, y procesa hasta obtener una mezcla uniforme.
Transfiere la Nutella a un frasco de vidrio, se conserva en la nevera hasta 2 semanas, y si se endurece, caliéntala unos segundos en el microondas.